La temporada de cría es donde se decide el futuro del palomar. Los emparejamientos que hagas este año serán los competidores de la próxima temporada, y los reproductores de las siguientes. Vale la pena planificarla con rigor.
Planificación de emparejamientos
Antes de introducir las parejas en los nidales, define en papel qué buscas de cada cruce. ¿Quieres reforzar la velocidad de una línea? ¿Compensar un punto débil genético? ¿Fijar un carácter que ha aparecido en la última generación? Cada emparejamiento debe tener una hipótesis.
Compara los pedigrees de ambos candidatos antes de decidir. Evita los cruces entre ejemplares que ya comparten muchos antepasados en común, a menos que sea una consanguinidad planificada con un objetivo concreto.
Seguimiento de puestas
Una vez formadas las parejas, el seguimiento empieza con la primera puesta. Registra la fecha, el número de huevos y su evolución. Los huevos claros (no fecundados) o los embriones que no llegan a término son información valiosa sobre la fertilidad de la pareja.
Registro de polluelos
El nacimiento de cada polluelo debe quedar registrado inmediatamente: fecha, anilla provisional, padre y madre. Este registro temprano evita errores de identificación que pueden arruinar el pedigree de por vida.
Un polluelo sin registro correcto en los primeros días es un problema que no tiene solución seis meses después.
De polluelo a paloma registrada
FirePedigree permite registrar cada polluelo como paloma del palomar con un solo clic desde la temporada de cría. El pedigree se construye automáticamente a partir de los datos de la pareja, sin introducir manualmente los antepasados. Una vez anillado el ejemplar, ya tiene su árbol genealógico completo disponible.